NOA REDONDO MUÑOZ
Lleida, Cataluña
Edmonton, Alberta
Canadá
La realidad ante mí
martes, 10 de septiembre de 2019
La realidad ante mí

12 días. Casi dos semanas aquí en Edmonton, Canadá. Estos días han sido una marea de emociones, sentimientos y pensamientos contradictorios. 

Para empezar, no me podría haber tocado mejor host family. Me llevo genial con ellos, puedo hablar con tranquilidad, compartir ideas y pedir ayuda siempre que la necesite. Mis hermanos de acogida también son increíbles, ¡no se separan de mí en ningún momento! Los primeros días fueron maravillosos. Salidas con la familia, una visita a un museo, paseos interminables, tardes de juegos... Y entonces llegó el esperado día. Ese día en el que no parábamos de pensar desde que nos dieron la beca. El first day of school. Para seros sincera, estaba muerta de miedo. Miles de preguntas me acribillaban sin parar, y cada segundo que pasaba estaba más y más nerviosa. Al final, no fue para tanto. Empecé a hablar con gente de mi clase, gente que me presentaban... Y poco a poco me di cuenta de que lo mejor que puedes hacer aquí es quitarte la vergüenza de encima y hablar con todo el mundo. Todo son nuevas oportunidades para hacer amigos, para conocer cosas nuevas y dejar de recluirte en tí mismo. Ahí es cuando entiendes lo que tantas veces te han repetido: "Has de salir de tu zona de confort". Un día fui a probar cheerleading, deporte que he descubierto que me encanta y para el que voy a hacer los try outs. Otro día ayudé a preparar el "Welcome BBQ". Otro día me atreví a preguntar a unas chicas de mi clase si podía hacer un trabajo con ellas, y en seguida me invitaron a ir con ellas al lunch. Y así, poco a poco, vas creando tu nueva vida aquí.

Para acabar, también hace falta decir que no todo es fantástico y maravilloso. Cuando te das cuenta de que realmente no vas a volver en mucho tiempo, se te hace el mundo cuesta arriba. Estos días han sido extraños, con una mezcla de emociones increíble. Esa sonrisa, ese consejo de tu madre, ese abrazo repentino... Y la única cosa que puedes pensar es: "Quiero volver a casa". Pero luego reflexionas, y te das cuenta de que esto es pasajero. Que llevas muy poco tiempo aquí, y esa mezcla de emociones es normal.