AURORA

8º MES

Que impresión me da tener que estar escribiendo esto otra vez. Sentarme en la cama y ponerme a escribir en el portal del becario es un sinónimo de que un mes ha pasado, y por consecuencia, que queda un mes menos para volver a España. Y digo que impresiona porque no me creo que ya hayan pasado 8 meses desde que aterricé en esta ciudad que me ha cambiado la vida.

Ahora que empezaba a asimilar todo lo que me está pasando, a asimilar que me levanto todos los días en una casa en medio de Canadá, ahora que empezaba a ser más feliz que nunca; ahora me toca volver a intentar asimilar que esto se acaba y que dentro de poco tocará volver a la realidad.

No vamos a negar que sigo echando de menos mi vida en España, y toda esa gente que me espera allí, pero a diferencia del principio, cuando ese echar de menos era doloroso, como intentar respirar en el humo, ahora se siente diferente. Echo de menos de una forma diferente, de una forma que no sabia que existía, y he aprendido a vivir con ese sentimiento mientras sigo disfrutando de los pequeños y grandes placeres que este país me esta ofreciendo.

Solo puedo sentir envidia hacia esa gente que va a vivir esto el curso que viene, porque no sabéis lo que daría yo por volver al inicio, aún sabiendo lo aterrador que fue.

A menos de dos meses de irme, ya no sé que mas decir, y menos todavía como expresar lo que siento. No estoy preparada para dejar esta vida atrás, saber que esa gente que me encuentro todos los días por los pasillos del instituto, de aquí poco, volverán a ser extraños, al igual que lo fueron algún día; que esas amistades que he hecho, probablemente, muchas de ellas se quedaran en el olvido; pero nunca los recuerdos creados. No estoy lista para subirme de nuevo a ese avión y saber que lo único que me queda de esto son memorias y una galería llena de recuerdos. La última vez que hice eso, llegué a Canadá de la peor manera posible, pero sabia que era temporal; esta vez, llegaré a España, y siendo sincera, me asusta como voy a sobrellevar que esta vez es para siempre.

Esta es la vida que he creado con 16/17 años, completamente sola, y en el lado opuesto del globo, así que es inevitable no haberle cogido cariño.

Solo espero que este mes y medio sea el mas largo de mi vida porque todavía no estoy lista para decir un último adiós.

Y si me tuviera que quedar con una cosa que Canadá me ha enseñado, sin duda alguna, sería a sentir, porque no miento cuando digo que no había sentido tanto y tan profundo en mi vida. Así que, gracias Canadá, por hacerme sentir profundamente; mucho dolor, pero sobretodo mucho amor.


Volver al listado