AURORA
A court full of memories🏸
Nunca pensé que estaría escribiendo esto, y es que la Aurora de España nunca hubiera imaginado que acabaría jugando a bádminton en el equipo de su instituto.
Desde el día que llegué y vi lo mucho que estaba disfrutando del equipo de vóley, decidí que quería hacer algún otro deporte más a lo largo del curso. Cuando me informaron de que durante la primavera será la temporada d bádminton, no lo pensé dos veces y decidí que haría los tryouts.
De la nada nos plantamos en el mes de Marzo y los tryouts estaban a la vuelta de la esquina. Pero con el cambio de familia, y que me era muy cómodo salir del instituto e irme a casa (no vamos a mentirnos), me entró pereza y decidí que no merecía la pena, que tampoco me gustaba tanto ese deporte. Y de alguna manera, mi profesora favorita y ex entrenadora de vóley, consiguió convencerme para que lo intentara, y no sabéis lo mucho que se lo agradezco.
Así que ahí estaba yo, en el segundo día de tryouts, porque ya me había perdido el primero, y rodeada de un montón de chicos y unas pocas chicas que ni conocía.
Al final entré en el equipo, y aunque me planteé abandonar, decidí darle una oportunidad. Cómo explicaros que fue la mejor decisión que podría haber tomado.
En este mes y medio que ha durado la temporada, he descubierto lo mucho que me apasiona el bádminton, y estoy deseando encontrar alguna manera de poder seguir jugando en España. Este deporte también me ha dado mucho más, me ha hecho encontrar a una persona muy muy especial que ha cambiado mi día a día, y aunque nos hubiera gustado conocernos antes, estamos dispuestas a aprovechar el tiempo que nos queda. También me ha dado un nuevo grupo de amigos con los que me lo paso de maravilla y con los que puedo contar para cualquier cosa. También me ha dado la oportunidad de competir en las “cities” en categoría de “women’s singles”, y pese a no haber quedado en el podíamos, haber llegado a los playoffs ya fue un gran logro para mi. Y por último, bádminton también me ha dado la oportunidad de enamorarme, o al menos algo parecido, y aunque también me ha ensañado como se siente un corazón roto, estoy agradecida por haber podido experimentar por primera vez como se sienten esas mariposas en el estomago de las que todo el mundo habla.
Y la verdad que me podría pasar la vida aquí sentada nombrando las miles de razones por las que bádminton ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado estando aquí, y pesar en que estuve cerca de renunciar a ello, me hace darme cuenta lo importante que es que no te d pereza, y atreverte a probar cosas nuevas, porque nunca sabes que te tiene preparado la vida.
Así que, pese a lo triste que me pone que ya se haya acabado y no poder formar parte del equipo el año que viene, solo me queda agradecerle a este deporte por hacerme la chica más feliz que nunca.
Porque bádminton siempre será más que un deporte.