AURORA

7º MES

Un mes más aquí estamos de nuevo, y al igual que siempre ya no sé que decir. No sé si es el hecho de seguir sin asimilar todo lo que estoy viviendo o el ver lo poco que me queda para que todo esto solo forme parte de mi memoria lo que me hace quedarme sin palabras.

Miro atrás todos estos meses, y no hay ni un solo día que no piense en esa chica que llegó a Canadá un 28 de Agosto; asustada, llena de nervios y rota por dentro al ver que esto le quedaba grande. En ese momento solo podía pensar “esto no me puede estar pasando, no a mi”, porque, ¿como se asimila que todo con lo que llevas soñando y luchando desde que tienes uso de razón se te acaba de romper en pedazos nada más sostenerlo con las manos?

Pero, al igual que nunca pensé que el inicio de esta aventura fuese a ser así, tampoco nunca pensé que hoy estaría escribiendo esto después de siete meses. Todo el mundo habla de lo impresionante que es ver el cambio que hace alguien después de un año de intercambio, pero más increíble aún es ver que ese alguien eres tú. Algunas cosas más notorias, otras que pasan más desapercibidas, pero que todas contribuyen a la nueva persona en la que te has convertido. Porque de repente, un día, te salen los apuntes de clase un poco feos y no le das importancia; o te cambian un plan, y en vez de enfadarte como hubieras hecho en España, te pones el primer chándal que encuentras y te vas a la parada de bus. Son esas pequeñas cosas, que a simple vista nadie nota, ni siquiera tú, pero que un día empezaron a cambiar, y ahora esa es la persona que eres. Te das cuenta de que, después de todo lo que has pasado, hay cosas muchísimo más importantes.

Y a menos de tres meses de volver a coger ese avión con el que llevo soñando desde que aterricé, me paro a pensar en que tal vez aún no estoy lista para volver a hacer las maletas. Porque aunque Canadá me ha visto en mis peores momentos, también me ha dado la oportunidad de crear otros que nunca podré olvidar.

No estoy preparada para dejar todo esto atrás, y tampoco creo que esté preparada para afrontar lo que la vuelta va a suponer.

Y a partir de ahora, ya no hay nada que no pueda hacer, porque de verdad que no somos conscientes de lo capaces que somos hasta que nos toca hacerlo; y sino decídmelo a mi, que mañana me voy a presentar delante de toda la clase para tocar la guitarra, cuando hace unos años no me atrevía ni a presentar en Castellano, y hace unos meses no sabia si coger la guitarra como zurda o diestra.


Volver al listado